Escribe en mis cortinas tu descripción para no desconocerte.
Talla en mis paredes tus gustos para no desagradarte.
Pinta con diferentes colores mis sábanas tus decepciones para no cometer lo mismo que en ocasiones anteriores...
Guarda en mi almohada algunos recuerdos que me hagan saber que pasaste por allí.
Esconde bajo mi cama sentimientos que me han costado encontrar.
Introduce dentro de mi colchón esas desgracias que te arruinaron la vida y no volver a tocarlas.
Ginda en un gancho un reloj que me haga ver la hora al buscar mi vestimenta y preguntar: ¿Para que sirve las horas?
Redacta una carta y ponla en cualquier sitio de este lugar que me haga sufrir en encontrarla.
Publica esa carta en el espejo para cuando vea mi reflejo dejar de sufrir por palabras.
Pon bajo mi alfombra mi nombre para pisotearlo sin darme cuenta y sentir lo que sentiste.
Esparce por allí mi disco favorito que me haga olvidarme de la música de radio y seguir la música de alma.
Esconde en mi armario una luz que me haga encender mi habitación en noches de soledad.
Pon una foto tuya en mi caja de música para recordar quien me pone a jugar las escondidas en mi habitación poblada de una fuerza armada de recuerdos.

Felicidades... La escritura es arma del valiente... Dios también escribe recto entre las líneas torcidades de nuestra vida.
ResponderEliminarQue el soberano Dios que escribe bellas historias, sea tu ejemplo fiel y permanente.